Invita la felicidad a tu vida con la meditación intencional.

Una de las cosas más importantes que he aprendido en la vida es que no importa lo que desee, incluida la felicidad, debe tirarlo activamente en su vida. No puedes simplemente sentarte allí pensando: "Ojalá pudiera ser feliz". Debe salir de su trasero y hacer que suceda, y eso es de lo que se trata mi mes "Feliz".


A principios de esta semana, hablé de cultivar la felicidad iniciando una revista de felicidad. Hoy, quiero compartir otro enfoque poderoso para "crear feliz:" una forma de meditación llamada meditación intencional.


La diferencia entre la meditación intencional y otras formas de meditación es que no está simplemente calmando su mente, aumentando su autoconciencia y reduciendo su estrés (¡aunque todo eso es bueno, por supuesto!). Además, cuando realiza una meditación intencional, está atrayendo un resultado específico. Aquí es cómo hacerlo:

1. Pregúntate. ¿Qué deseas atraer en tu vida?

2. Escribe tus respuestas-Por caso, paz, amistad y alegría.

3. Defina tu intención y escríbala. Escríbelo en tiempo presente, por ejemplo, "Estoy atrayendo la paz, la amistad y la alegría en mi vida". Asegúrese de escribir su intención de una manera positiva. Por ejemplo, en lugar de escribir, "Me estoy deshaciendo de mi fea gorda de vientre", escribe: "Estoy honrando a mi cuerpo y cada vez más fuerte y más saludable".

4. Encuentre un momento tranquilo en el que puede meditar de 15 a 20 minutos sin ser perturbado. Siga los pasos de la meditación consciente, centrándose en su respiración y dejar que los pensamientos floten a través de su mente sin juzgarlos o entrar en ellos. Cada vez que se distrae, repita su intención. Visualízate ya disfrutando del resultado que deseas.

La meditación intencional suena simple (y es), pero la energía positiva que creas cuando lo haces es increíblemente poderoso. Te convierte en un imán, atrayendo lo que deseas y lo tiras a tu vida. Al mismo tiempo, desterra la energía negativa que le bloquea de recibir los regalos del universo.

Como dijo el Buda, "la mente lo es todo. En lo que pensamos, nos convertimos." Así que practique la meditación intencional ... ¡y felizmente!

¡Sigue pensando en grande y viviendo audaz!